domingo, 22 de febrero de 2009
Al mediodía
¿Escuchas? El mediodía silba una carcajada que se va cerrando hasta alcanzar los átomos ¿Escuchaste? Yo no tengo oídos, se me cayeron junto a una canción de Fernando Delgadillo pero sí escuché, sí lo hice, desde mis dedos que parecen consumidos por la Sustancia X, escuché ese llanto que ronda la burla ¿Sabes de qué ríe? Creo que no… No de qué sino de quién lo hace, pues una cosa sólo es cuestión de gracia y de gracias por tu inercia, un quién si es causal de juicio para enterrar y desenterrar el yerro de estar en algún lugar cuadrado entre ciertas ropas y esos demagogos sentimientos. Por eso se burla de alguien que ya va adoptando forma como ese líquido glauco que resulta gelatina, o ese jaque que resultó “¿a qué hora te busco mañana?”. O sea, el mediodía en comunión con el universo se ríe de alguien quizá de carbón, quizá de exoesqueleto, quizá de mí o de ti o de todos los que suelen retar a las estrellas a hacerse más oscuras ¿Te has percatado que a ciertas horas la caída parece más infinita y dolorosa? Como una hache. Ese es el tiempo del cenit en que se ahogan las sombras con sus fósiles sangres, desde adentro. El sol apunta sus rayos a tus sueños y los recaliente hasta la extinción, eso es una mofa sin libelo de por medio. Más que directa, más que cruel. El mediodía es una mierda que aún sin desfilar embarra la planta de los zapatos, y sólo nos da el disgusto de escuchar su sarcasmo inútil debido a que nadie escucha, a las personas no les agrada escuchar, menos si es algo repelente ¿Escuchas? ¿Entiendes? Lo que ocurre es que me entretuve en un coloquio con el mediodía a partir de ese berrido que se cerró ahora como un embudo, en una alharaca de resurrección y luego dijo fin en un átomo cabezón. Hablamos de ti aunque me repugne su presencia, y que lo odie inventando un garfio a la o. Mediodía.... Que no escuchaste porque no es de tu incumbencia la felicidad de los demás, ello planteé. Y entre toda esa cháchara de minutos con quinquenios en la piel, le entendí que no escuchaste, quizá, porque es mejor ver. Y ahora que lo pienso, por algo no estoy ciego, sí, sería mejor ver. Es decir, verte de una vez.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario